Situado en el valle del río Set, con 403 habitantes y una extensión de 25,99 km2, refleja la doble vertiente de la tierra garriguense: la huerta y la tierra campa dedicada al cultivo de olivos y almendros.
En la parte alta, con una excelente vista panorámica, encontramos los restos del antiguo Castillo de l’Albagés, que data del siglo XII y que tres siglos más tarde pasó a ser palacio del administrador del Monasterio de Poblet.

Destacan la gran ventana gótica germinada y el bonito escudo heráldico del abad Guimerà de Poblet, esculpido a cada lado de la ventana.

En el pueblo, la Iglesia de San Juan Bautista, de estilo barroco, luce una ornamentada fachada y un esbelto campanario.