Juneda, con una población estabilizada alrededor de los 3.343 habitantes, está situada al norte de la comarca de las Garrigues. Limita con las comarcas del Segriá y del Pla d’Urgell.

La superficie del su término municipal es de 47,30 km2 y sus tierras se encuentran entre el paisaje urgelense, regado por el canal d’Urgell, y el paisaje garriguense propio de las partidas de l’Aranyó y de Miravall.

En el sur del término se encuentra el Tossal Gros, con 482 m de altitud. Tocando el núcleo urbano circulan las aguas del río Femosa, conocido antiguamente como la Acequia Madre, en cuyo alrededor se encontraban las tierras más fértiles de Juneda con una red de acequias que regaban los campos, las huertas y hacían mover los antiguos molinos hidráulicos de harina.

Juneda es una villa eminentemente agrícola y ganadera. Los principales productos agrícolas son la fruta dulce (manzana, pera y melocotón), los cereales (trigo, cebada y maíz), los forrajes (alfalfa) y el cultivo del tabaco.

La principal actividad ganadera es la del porcino y también destaca la avicultura con la cría de codornices. Otras actividades importantes son la elaboración artesana de tabaco (caliqueños) y un incipiente sector comercial y industrial.

La villa es de origen medieval con restos de un trazado amurallado que formaba la Vila Closa alrededor de la colina del Calvari. Aún se conserva, debidamente restaurada, una de las puertas góticas de acceso del siglo XIV, denominada Portal del Lamarca (o del Marca), que comunicaba con el castillo donde vivían los duques de Cardona, antiguos señores de la villa.

Otros monumentos y edificios históricos son la iglesia parroquial, de estilo barroco (construida el año 1740), el denominado Pozo del Hielo, del siglo XV (restaurado hace unos años), la calle Major (porticada) y diversas casas monumentales de los siglos XVI al XIX. También cabe destacar la recientemente restaurada Cruz de Término, de estilo gótico del siglo XV y catalogada como bien cultural de interés nacional.

También destaca el Museo Etnológico y de Arqueología, con una importante colección de herramientas, utensilios y maquinas relacionadas con la vida rural, el hogar y los oficios antiguos. En su sección de arqueología se conservan restos de la edad del bronce, ibéricos, romanos y musulmanes, entre los que destacan las que se han extraído del yacimiento de Minferri y que serán la base de la nueva sala de arqueofauna que se ubicará muy pronto dentro del futuro complejo cultural de la villa. Minferri es un referente obligado para estudiar la vida y la muerte de los habitantes del llano de Lleida de hace 4.000 años.