Capital de la comarca, con 6.000 habitantes, se sitúa entre la plana central de la depresión catalana y los primeros contrafuertes prelitorales. La ciudad se encuentra a 334 m de altitud y el municipio tiene una extensión de 61,90 km2, distribuidos entre un 16% de regadío y un 84% de secano.

Es interesante la plaza de la Constitución, con amplias porticadas y algunos caseríos notables con elementos renacentistas.

La actual Iglesia Parroquial de la Asunción es un templo neoclásico, del que podemos destacar el campanario. En la población encontramos la capilla barroca del 1743.

Uno de los lugares más bellos de les Borges Blanques es el paseo del Terrall, en el corazón de la ciudad, donde hay dos estanques con cisnes, patos, ocas y un gran jardín con diversidad de plantas y árboles. Dentro del recinto hay también una prensa de aceite antigua (s. XVII) y un monolito dedicado al payés de les Garrigues, un monumento a la sardana, un monumento a las víctimas de Mauthausen y otro a Francesc Macià.

La Ermita de San Salvador, situada a 3,4 km de les Borges en dirección a Cervià, es un edificio humilde de transición del románico al gótico, de una sola nave terminada con una cabecera rectangular. En el interior hay dos frescos, uno dedicado a los campesinos garriguenses.

A 2 km encontramos la Font Vella, al lado de la Ermita de San Cristóbal, rodeada de árboles, que acogen un merendero de excursionistas y un terreno de acampada.

En el término municipal destacamos también el yacimiento y gruta de las Roques Guàrdies (directamente relacionada con la Cueva de los Moros del Cogul y la Cueva de la Vall Major de l’Albi).