Está dividido por el río Set y se asienta sobre un territorio ondulado donde viven 174 personas.

El pueblo, a 279 m de altitud, está en un rellano dominado por la Iglesia Parroquial de la Virgen de la Asunción, de estilo renacentista, con una fachada barroca y el campanario de piedra. Hay mucha devoción al san Cristo; según la tradición, era hermano del de la Granadella y del de Balaguer, y hasta las tres cruces estaban cortadas del mismo árbol. Antiguamente la Iglesia de la Asunción acogía una imagen del santo en un cambril situado a la izquierda del altar mayor.

Conserva aún casas de los siglos XVI y XVII.

A un kilómetro del pueblo, en dirección a l’Albagés, se encuentran las famosas pinturas rupestres del Cogul, en la roca o cueva dels Moros. Se trata de una inmensa mole de piedra que se levanta cerca del camino, en la que hay un excepcional y único conjunto rupestre prehistórico.

El yacimiento, el más septentrional de este grupo, es uno de los más famosos por el hecho de haber sido uno de los primeros descubiertos y, sobretodo, por la originalidad de la escena de la danza.

El friso está formado por unas 40 figuras pintadas de diferentes estilos, algunas de las cuales constituyen escenas especiales. Los colores dominantes son el rojo y el negro. Diversas figuras están a la vez grabadas y pintadas y 10 sólo grabadas. Los dibujos representan toros, cabras, ciervos y también algún cazador con arco, pero la parte más original es una escena de danza con 10 mujeres alrededor de un hombre desnudo.

Aparecen también inscripciones ibéricas y hasta romanas que ocupan prácticamente la totalidad de la cavidad.

A un kilómetro de las pinturas rupestres se conservan las tumbas del Saladar, rectangulares y hechas en la roca viva, las que son de origen árabe, y una cueva denominada de les Creus, ya que dentro hay unas cruces picadas y dibujadas en la piedra; la cueva está muy escondida, y es difícil localizarla si no es con la guía de algún vecino del pueblo.

También dentro del termino existe un despoblado antiguo denominado de Montballet.

En el municipio se puede practicar la caza, preferentemente de perdices, conejos, liebres y tordos.