Con 158 habitantes y una extensión 20 Km2, cultiva principalmente olivos y almendros.

El pueblo conserva muchos espacios con reminiscencias medievales: calles estrechos y algunas casas de piedra.

Tanto la iglesia vieja como la nueva corresponden a dos épocas de prosperidad, la de la repoblación y la de la extensión del olivo. La de San Miguel (siglo XVIII) luce una bonita fachada barroca y un interior neoclásico. Se conserva aún la antigua iglesia, del siglo XII, donde destaca la sencilla fachada de estilo románico de transición.

No muy lejos del pueblo encontramos la Ermita de la Virgen del Rosario.

Destacamos dentro del término la roca Barrull, cabañas de bóveda, una balsa de piedra, una fuente románica y un molino de aceite del año 1857.